Mama, mama, en el cole me llaman anormal.
"Tu no les hagas caso hijo. Anda, ven que te lime las escamas."
En el anterior post, quedamos en que los americanos salieron con el rifle a limpiar las calles de anormales, que eso no era bueno para el mundo. Pues bien, piensen por un instante que son americanos y tienen que ir a la "cacería anual del anormal" de Míchigan. ¿Como distinguirían a una persona anormal de una que no lo es?
A ver, usted. Si, el de la papada, contésteme a esto: para usted, ¿que es una persona anormal?
- Pues... una persona que no es normal.
Oh, muy agudo, caballero, y entonces para usted ¿què es una persona normal?
- Umm... pues ¿alguien como yo?
Ah, usted se considera normal. ¿¡Con esa camisa de poliester fosforito, quiere que pensemos que es normal!? ¡Venga hombre!
- Oiga, déjeme tranquilo que yo no le he hecho nada. Además, estoy aquí de rebote, que estaba buscando recetas afrodisíacas.
Bueno, dejémoslo estar, pero vaya yéndose por donde ha venido, que aquí no aceptamos a los de su calaña. ¡Fosforito! ¡Ja!
Sigamos con lo nuestro, que es definir que es normal, y que es anormal. Pues lo siento, ¡no se puede! dependiendo del criterio que sigamos, el resultado será distinto. ¿Quieren conocer alguno de esos criterios? ¿Como que no? Tranquilos, que no duele:
· Criterio estadístico: Muchas veces lo escuchamos por la tele, "el 72% de los españoles no se lava los pies". Eso es una amplia mayoría, ¿verdad? pues esos entrarían en la normalidad. Si usted se los lava periódicamente, es un anormal. El problema de este criterio es fácilmente reconocible: nos sirve para saber con qué frecuencia se da un comportamiento en la sociedad, pero no nos sirve para decidir si esa conducta es adecuada o no.
· Criterio médico-clínico: Este es muy fácil. Si está enfermo, si tiene síntomas de catarro, si le ha salido un granito en la axila, es usted anormal. Utilizar este criterio a secas no tiene futuro, porque más tarde o mas temprano todos seríamos anormales.
· Criterio socio-cultural: La anormalidad social es la inadaptación, marginación y segregación de un individuo por el grupo dominante. Suena chungo, ¿verdad? A este criterio se le critica que es muy relativo, ya que depende del contexto en el que nos encontremos. Cada sociedad, en cada momento histórico es quien determina a sus anormales. Usted puede pasar por un cualquiera en su barrio de toda la vida, pero imagínese que viaja al Polo Norte. ¿Que pensarían de usted los esquimales cuando le vieran con los labios morados e intentando orinar a sotavento sin conseguir resultado alguno? Pues pensarían "No es normal, esta persona, no"
· Criterio normativo: Este es el 'cáguense'. Piensen en el hombre ideal. El hombre, utópico. El hombre perfecto. Autorrealizado, con equilibrio personal y social y que defeca flores perfumadas. Ese hombre que no ronca ni se tira pedos. Pues ese hombre, que TAN POCO se parece a usted, ese, es el prototipo de normalidad para este criterio. Nada más que añadir, me vuelvo con mis amigos los anormales.
· Criterio legal: Para la legalidad, una persona normal es la que tiene capacidad para controlar adecuadamente su persona y propiedad. Es decir, si una persona no es responsable de sus actos, igual que un niño no puede tomar decisiones sin un tutor, es incompetente legalmente, y por lo tanto entra en la anormalidad.
· Criterio subjetivo: Este criterio se centra en el individuo, en como se siente uno mismo. La anormalidad en este caso, es un estado de sufrimiento y conflicto peronal que afecta a todos los aspectos de la persona.
Bueno, basta ya de criterios, ¿no creen? Supongo que ya podrán hacerse una idea de lo que es normal y lo que es anormal. ¡Ah! ¿Que no pueden? Tranquilos, que yo tampoco, es normal.
Solo tengan en cuenta que todo depende del cristal con que se mire, y que para colmo, un solo cristal no basta, ¡que el hombre es multidimensional, leches!, ¡que no todo es pim-pam pim-pam!
Ténganlo en cuenta. ¡Es una orden!

Soy informático, dibujante, músico y cervecero activo.
Con esto, una persona humana ya tendría bastante, pero no, ¡el señorito tenía que ponerse a estudiar magisterio!
Waldemar dijo
Dani, Me encanta la optica con la cual presentas esta situación. ¡Es artítico, una joya!
6 Septiembre 2005 | 03:16 AM