Los exámenes de septiembre fueron muy bien. Mejor de lo que yo esperaba y un poco peor de lo recomendable, nada que no se arregle con algún que otro soborno sexual (hasta hoy no me han funcionado, ¡pero por probar!).
Despues de unos dias de trabajo/descanso, he vuelto a la facultad para contemplar con cierto horror, que todo sigue igual o peor. Los profesores nazis siguen sin jubilarse, la automatrícula sigue siendo un asco y los gatos siguen con su política de copulamientos masivos a todas horas.
Es el segundo punto donde me han tocado el alma. No es que el precio de la matrícula sea un abuso, o sea exagerado. Es que, ¡directamente es imposible de pagar! no les digo más que es un número de cuatro cifras, tres de las cuales son unos (ni lo intenten, aquí el sudoku no les servirá para nada).
En fin, despues del susto han comenzado las clases y, por lo que se ve, esto promete ser un curso de mucho terror y sufrimiento ¡menos mal que es el último, teóricamente!
Esto puede significar dos cosas: que deje de escribir, abrumado por la carga lectiva y desterrado de toda vida social, o que escriba a saco sin concesiones a la ética ni a la estética.
Solo ese que está en lo alto puede saberlo: El pintor que lleva dos dias en el andamio frente a mi balcón.
Empezamos!
servido por Dani
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Tengo los ingredientes, tengo los utensilios, incluso tengo ese horrible reloj de pared con ilustraciones de pájaros que se retrasa 12 minutos.
Acabo de poner el butano. Los grifos no gotean. Hay cuatro vasos que, seguramente, fueron envases de nocilla en una vida anterior. Cubiertos de aluminio, manteles horteras y dos tubos fluorescentes para lograr el ambiente adecuado. Y ¡por fin conseguí abrir la fiambrera de las albóndigas!
Pasen, pasen, por favor. Vayan sentándose donde puedan. No, mejor no se quiten los zapatos. Ya falta muy poco para servir los aperitivos. Mientras tanto pueden ir abriendo los chetos.
¿Está todo a su gusto? Señora, por favor, devuelva el florero a su sitio. El menú de hoy comienza con unos entrantes didácticos en salazón y unos carpaccios de psicologia del desarrollo que esperamos les guste. Si, el cocinero está formándose en las nuevas técnicas de Nouvelle Educere Cuisine. Así, mientras charla con ustedes, estudia y practica al mismo tiempo. Les recordamos que se servirá vino y cervezas durante la velada, aunque la cantidad está por confirmar.
Deben saber que en esta cocina son libres de charlar al cocinero y de dar su opinión sobre los platos. Ruego, eso si, que se abstengan de arrojar objetos contundentes al mismo. La cocina es prestada y queremos que todo siga en buen estado.
Al terminar, nos iremos al local del entresuelo, donde recientemente han abierto una coctelería de mucho postín y a precios populares que les encandilará, seguro.
Esto empieza señores, desabróchense los cinturones y disfruten de nuestros platos.
servido por Dani
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